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CONSEJOS DE UN ÁRBOL - ILAN SHAMIR

Estimado amigo
Póngase de pie y orgulloso.
Hunda sus raíces profundamente en la tierra.
Refleje la luz de su verdadera naturaleza.
Piense a largo plazo.
Ande por las ramas.
Recuerde su lugar entre todos los seres vivos.
Abrace con alegría los cambios de estación
Para cada uno dé su propia abundancia;
la energía y el nacimiento de la primavera
el crecimiento y la alegría del verano
la sabiduría de dejar ir las hojas en el otoño
el descanso y la renovación tranquila de invierno

Sienta el viento y el sol
y alégrese de su presencia.
Mire la luna que brilla sobre usted,
y el misterio de las estrellas por la noche
Busque el alimento en las cosas buenas de la vida,
placeres sencillos,
tierra, aire fresco, luz.
Conténtese con su belleza natural,
Beba mucha agua.
Deje que sus piernas se balanceen y baile en la brisa.
Sea flexible,
recuerde sus raíces.
¡Disfrute de la vista!


✿◕‿◕✿

Ilustración Live Your True Nature
Ilustración: Live Your True Nature

✩ * • . ¸ ✩ * • . ¸ ¸ • . ¸ ¸ . . ✩ ¸ ¸ . . • * ¸✩ ¸

Traducción: Bonsai Do

✩ * • . ¸ ✩ * • . ¸ ¸ • . ¸ ¸ . . ✩ ¸ ¸ . . • * ¸✩ ¸
• . ¸ ✩ * • . ¸ ¸✩¨
✩ * • .
* • .

*



Roberto Juarroz

92

Competencia del que soy con el que fui,
del que va a apagar la lámpara
con el que la ha encendido,
del que desparramaba los colores
con el que los reúne,
del que no se veía en los espejos
con el que se contempla en el humo.

Competencia de mi voz con mi voz,
de las palabras que encontraba
con las palabras que me encuentran,
de los silencios que hablaban por amor
con el amor que dice su silencio,
de la luz de una tarde en cualquier tarde
con la luz exclusiva de esta tarde.

Competencia del que soy y del que fui
con el que seré o no seré mañana,
del que aún marca sus huellas
con el que todavía las borra,
del que empujaba al día
con el que ya ocultamente lo sostiene,
del que viene de ninguna parte
con el que viene de ninguna parte.

◕‿◕

 Photo by  Ingberg
Photography by Tommy Ingberg
Un fotógrafo sueco que convierte su cámara en una fábrica de sueños surrealistas e imposibles.

¸.•´¸.•*¨
(¸.•´ (¸.´ROBERTO JUARROZ


Levantar el papel donde escribimos...


Levantar el papel donde escribimos
y revisar mejor debajo

Levantar cada palabra que encontramos
y examinar mejor debajo

Levantar cada hombre
y observar mejor debajo

Levantar a la muerte
y escudriñar mejor debajo

Y si miramos bien
siempre hallaremos otra huella.
No servirá para poner el pie
ni para aposentar el pensamiento
pero ella nos probará
que alguien más ha pasado por aquí.


¸.•´¸.•*¨
(¸.•´ (¸.´`ROBERTO JUARROZ


Cada uno tiene su pedazo de tiempo...


Cada uno tiene
su pedazo de tiempo
y su pedazo de espacio,
su fragmento de vida
y su fragmento de muerte.

Pero a veces los pedazos se cambian
y alguien vive con la vida de otro
o alguien muere con la muerte de otro.

Casi nadie está hecho
tan sólo con lo propio.
Pero hay muchos que son
nada más que un error:
están hechos con los trozos
totalmente cambiados.


¸.•´¸.•✾¨) ¸.•✾¨)  
(¸.•´ (¸.•´ .•´ ♥¸¸

http://www.robertojuarroz.com/

"Si yo, tú" poema de Txus Di Fellatio

✿◕‿◕✿

Si yo... tú.
Si caes... yo contigo
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.

Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo
y juntos leeremos en las estrellas
cual es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.

Si la distancia es el olvido
haré puentes con tus abrazos
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas…
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos
y secarlo en nuestro regazo.

Si yo...tú.
Si dudo, me empujas
Si dudas, te entiendo
Si callo, escucha mi mirada
Si callas, leeré tus gestos.

Si me necesitas... silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te de luz.

Si yo... tú.
Si tú... yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.

Si yo... tú.
Si tú... conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.

Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando,
que el tiempo no ha pasado
que el reloj se ha parado.

Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.

Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
solo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma,
y eso me cura…

Si yo... tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres... prueba.


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Poema de Txus Di Fellatio, del grupo Mago de Oz

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✩ * • .
* • .

*


Soltando las amarras... (Emmanuel Ruiz Castellanos)

(◕_◕)

Te digo vete cuando quieras
porque decir te extraño es decir cadenas;
Te digo puedo vivir sin que me quieras
porque decir te necesito es mentira,
es decir cadenas;
Te digo mira donde quieras
porque decir mírame a los ojos
es un insulto egoísta,
es decir cadenas;
Te digo duerme con quien quieras
porque decir duerme conmigo
es inseguridad fatal
es decir cadenas;
Te digo tarda cuanto quieras
porque decir hoy o mañana
es encerrarnos en el tiempo
es decir cadenas;
Te digo cuéntame lo que quieras
porque decir cuéntamelo todo
es juicio interrogatorio,
es decir cadenas;
Te digo grítame y ódiame cuanto quieras,
porque decir trátame siempre bien
es cuadrarte a mí,
es decir cadenas;
Te digo haz lo que quieras
porque decir haz esto o aquello
es como obligación,
es decir cadenas;
Te digo vete cuando quieras
porque eres libre,
porque entre nosotros el miedo ya no existe
porque hemos renunciado a las cadenas
nuestro amor traspasó el cosmos,
nuestro amor no sabe de fronteras.


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Visto en:
Memoria del fuego

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Ilustración Yoko Tanji. jp
Ilustración: Yoko Tanji. jp

✿◕‿◕✿

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Monólogo de la mujer moderna. (Humor)

E-mail anónimo tomado del libro de Gaby Vargas: “Soy mujer, soy invencible y ¡estoy exhausta!. Editorial Aguilar.

Les advierto que en la web ha generado infinitas controversias, sugiero no tomarlo como algo personal, sino como un relato de humor de los tantos que circulan por internet… y nada más.


¡RENUNCIO A MI PUESTO DE MUJER MODERNA!

Son las 6:00 a.m. El despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni para tirarlo contra la pared. Estoy acabada. No quiero ir al trabajo hoy. Quiero quedarme en casa, cocinando, escuchando música, cantando, etcétera. Si tuviera un perro, me gustaría pasearlo por los alrededores.

Quisiera saber quién fue la bruja, la precursora de las feministas que tuvo la idea de “reivindicar” los derechos de la mujer. Estaba todo tan bien en el tiempo de nuestras abuelas. Ellas todo el día bordaban, intercambiaban recetas y remedios caseros con sus amigas, leían buenos libros, decoraban la casa, plantaban flores, recogían legumbres de las huertas y educaban a sus hijos. La vida era un gran curso de manualidades, medicina alternativa y cocina. Además no se preocupaban tanto por su figura.

Hasta que vino una fulanita qua quien no le gustaba el corpiño y se sentía frustrada y ¿qué hace? Decide contaminar a otras inquietas y rebeldes, con ideas raras sobre “vamos a conquistar nuestro propio espacio”. ¡Qué espacio ni que nada!

Ya teníamos la casa entera, todo el barrio y el mundo a nuestros pies. Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos dependían de nosotras para comer, vestirse y presumir delante de sus amigos. ¿Qué rayos de derechos quiso brindarnos?

No aguanto más tener que salir corriendo para quedarme embotellada en el tránsito y tener que resolver la mitad de los asuntos pendientes por el celular; correr el riesgo de ser asaltada, de morir embestida e instalarme todo el día frente a la computadora laborando como una esclava (moderna, claro), con un teléfono en el oído y resolviendo problemas, uno tras otro, para salir tarde, agotada, con los ojos irritados y un dolor de cabeza infernal.

También estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar de perseguir un currículo impecable, lleno de maestrías, doctorados y especialidades. ¡Basta!

Quiero que alguien me abra la puerta al salir, que retire la silla cuando me voy a sentar o levantar, que me mande flores, cartitas con poemas, que me lleve serenatas. Si nosotras sabíamos que teníamos un cerebro y que lo podíamos usar, ¿para qué había que demostrárselo a ellos?

¿Piensas que ironizo? No, mi querida colega, inteligente, realizada, liberada, estresada y abandonada. Estoy hablando muy seriamente; estoy abdicando a mi puesto de “mujer moderna”. ¿Alguien más se suma?


EL LENGUAJE DE LAS EMOCIONES. Por Mayte Suárez Santos

La vida emocional repercute en el sistema inmunológico por lo que estar sanos depende, en parte de tener un espíritu optimista.

Las emociones constituyen una de las facetas del ser humano más desconcertantes. Conocer qué son y cómo funcionan es el primer paso para alcanzar el autocontrol.

Hay centenares de emociones, siendo las principales la ira, la tristeza, la alegría, el miedo, el amor, la sorpresa, la aversión y la vergüenza. Cada una de ellas se experimenta con múltiples matices y además en ocasiones se combinan varias para crear nuevas modalidades.

Toda emoción supone reacciones físicas encadenadas que, si bien en un primer momento son normales y hasta necesarias, cuando se prolongan o tienen lugar de forma desproporcionada aumentan los niveles de toxicidad de nuestras células, pudiendo llegar a desencadenar enfermedades orgánicas.
Cada emoción predispone al cuerpo a un tipo de respuesta.

La ira: aumenta el flujo sanguíneo hacia las manos, el ritmo cardíaco y los niveles de aquellas hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para emprender acciones vigorosas.

La tristeza: tiene la finalidad de ayudarnos a asimilar una pérdida irreparable. Conlleva la disminución de la energía y el entusiasmo con el que acometemos habitualmente las actividades vitales y sociales, y un encierro que nos permite llorar la pérdida, evaluar sus consecuencias y planificar cómo actuaremos cuando retome la energía.

La alegría: aumenta la actividad del centro cerebral encargado de inhibir los sentimientos negativos. Crece el caudal de energía disponible y el organismo experimenta entusiasmo ante cualquier tarea.

El miedo: hace que se retire la sangre del rostro y de otras zonas del cuerpo para llevarla hasta la musculatura de las piernas. De esta forma contamos con el aporte de oxígeno necesario para emprender una posible huida. Al mismo tiempo, el cuerpo se paraliza durante fracciones de segundo que el cuerpo pensante emplea para calibrar la respuesta más adecuada, por ejemplo, esconderse. Las conexiones nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan una respuesta hormonal que pone al organismo en estado de alerta general. Todo esto hace que aumente también el ritmo cardíaco y la presión arterial.

El amor, la ternura y la satisfacción sexual: activan el sistema nervioso parasimpático, que es el opuesto fisiológico de las respuestas "huida" o "lucha", propias del miedo o la ira. La reacción parasimpática está ligada a la respuesta relajación. Conlleva un estado de calma y satisfacción que favorece la convivencia.

La sorpresa: produce un arqueo de las cejas que aumenta nuestro campo visual, favoreciendo la entrada de luz en la retina. De esta forma obtenemos información adicional sobre el acontecimiento inesperado.

La aversión: produce una expresión facial universal: ladeo del labio superior y fruncimiento de la nariz. Son gestos básicos necesarios para expulsar de la boca algo de sabor desagradable o evitar un olor molesto, y que se utiliza también metafóricamente para expresar desaprobación.


CUESTIÓN DE QUÍMICA

Las respuestas físicas mencionadas se producen cuando, a través de los sentidos, llegan al cerebro determinados estímulos. En ese momento empiezan a producirse toda clase de reacciones químicas que a través de los neurotransmisores - algo así como nuestros cables eléctricos internos- estimulan otros centros que, a su vez, segregan sustancias con funciones concretas. Así, la oscuridad, estimula la secreción de melatonina, que induce al sueño.

Todas las predisposiciones biológicas a la acción citadas son modeladas posteriormente por nuestras experiencias vitales. El entorno modela las respuestas emocionales hasta tal punto, que podemos adquirir hábitos que lleguen a confundirse con rasgos de la personalidad. Así, si alguien ha vivido una infancia de malos tratos, seguramente será violento con sus hijos porque éste es el único patrón que ha conocido.

La mente racional invierte más tiempo que la emocional en responder a un estímulo. Por ello el primer impulso ante cualquier situación procede del corazón. Existe también un segundo tipo de reacción emocional, más lenta, que se origina en los pensamientos. Esta forma de activar las emociones es deliberada: si alguien te insulta llenándote la cara de ira, cada vez que lo recuerdas, reproducirás la misma reacción emocional.


ORIGEN ORGÁNICO

En la parte superior de la médula espinal se encuentra el tallo encefálico, la región más primitiva del cerebro, regulador de las funciones vitales básicas- respiración, metabolismo de los órganos, etc. . De este cerebro primitivo emergieron después los centros emocionales y, millones de años más tarde, el cerebro pensante.

Nuestras primeras emociones fueron producidas por olores. Al principio, el centro olfativo estaba compuesto sólo por dos grupos celulares: uno registraba cualquier aroma y lo clasificaba- comestible, tóxico, sexualmente disponible...- y el otro, enviaba respuestas reflejas a través del sistema nervioso, ordenando nuestro cuerpo las acciones a llevar a cabo- comer, vomitar, etc- Luego, el cerebro evolucionó y se conformaron nuevos grupos de células, hasta constituirse el sistema límbico. Justo ahí se registran las emociones.

Cuando se atrapa la rabia o el miedo, se está bajo la influencia del sistema límbico. En él se encuentran el tálamo, encargado de enviar a la parte pensante del cerebro la información que recibe de los sentidos; el hipotálamo, que regula los impulsos sexuales y otros estados anímicos; el hipocampo, relacionado con el aprendizaje y la memoria; y la amígdala, que controla el miedo.

Cuando el sistema límbico se conformó, el hombre dejó de responder sólo de forma refleja a los estímulos; seguía decidiendo si comer o no un alimento en base a su olor, pero reconociendo los aromas y discriminando más conscientemente los buenos de los malos. Este trabajo era y es realizado por el cerebro nasal, una parte del circuito límbico que constituye la base rudimentaria del cerebro pensante o neocórtex.

Con el paso de millones de años más, el neocórtex - el intelecto- siguió desarrollándose. Esta parte del cerebro nos permite experimentar sentimientos - además de coordinar nuestros movimientos- y reflexionar sobre ellos. A él debemos la supervivencia de nuestra especie y que se pusiera en marcha nuestra vida emocional: así, además de experimentar placer con el apareamiento, se crearon vínculos afectivos. Al ir aumentando con el tiempo, la masa de neocórtex, ha ido creciendo el número de conexiones neuronales con el sistema límbico, lo que incrementa la cantidad de respuestas emocionales.

De la misma manera que existe una estrecha relación entre las emociones y nuestros centros nerviosos, la vida emocional tiene repercusiones en el sistema inmunológico. Como guardián del cuerpo, dicho sistema identifica cada célula del organismo y decide lo que le es propio para protegerlo y lo que le es extraño- un cáncer, por ejemplo. Para destruirlo. De ahí el rechazo que a veces se produce ante determinados trasplantes.

Cuando experimentamos emociones negativas, nuestro aparato inmunológico ve disminuida su eficacia, mientras que las personas alegres tienen una gran capacidad de respuesta a las agresiones tanto internas como externas.


CÓMO CONTROLARLAS

La parte más evolucionada del cerebro, el neocórtex, es la que ha de utilizarse para conseguir el control de las emociones.

Con inteligencia racional, debemos ordenar a nuestro cerebro que razone las causas de un arrebato de ira o un ataque de timidez, y luego ordenar que la emoción se calme.

Para conseguirlo, podemos respirar de forma abdominal, llenando y vaciando, profundamente, primero el abdomen y luego los pulmones. Si no encontramos razones para los arrebatos se debe dar la orden igualmente de no perder el control.

Aplicando la capacidad de razonar al terreno emotivo, se reeducará la inteligencia emocional. Las emociones sólo se manifestarán cuando la situación lo justifique. Con paciencia se consigue controlar tanto las innatas como las adquiridas y se equilibra cuerpo, corazón y mente. El yoga es una buena ayuda en el proceso de control emocional.


Autora: Mayte Suárez Santos

Mayte Suárez Santos, es Lic. en Ciencias de la Información. Diplomada en Comunicación Científica por la Unv. Pompeu Fabra de Barcelona, está especializada en Medicina y Termalismo. Fundadora de la Asociación Española de Amigos de las Termas, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Periodismo "Cosméticos La Toja", por sus trabajos divulgativos "Las aguas termales aliadas de la belleza corporal y su contribución al nacimiento de la Cosmética". Periodista científica colaboradora del Portal enplenitud.com Editora de www. termasworld.com

Ilustración Loony Twin
Ilustración: Loony Twin

DECIRES... (Humor)

El otro día por ejemplo mi mujer me dijo una cosa que no me gustó.

Me dijo que yo le había dicho una cosa que yo jamás le diría, ni a ella ni a nadie.

Porque yo lo que le había dicho era otra cosa, yo le había dicho “decime: qué fue lo que te dije, yo. ¿Me decís, lo que te dije?”. Y yo no me acordaba de lo que le había dicho, pero ella se pensó que yo se lo decía como reproche, y entonces me dijo “¡qué decís! ¡Pero escuchá un poco lo que estás diciendo!”.

Entonces yo le dije “y qué te estoy diciendo, si no dije nada”.

Y ella se quedó muda, sin decir nada. A lo que yo le dije “decime algo, por favor”.

Ella siguió callada y yo le dije “no me digas que no vas a decir más nada”.

Y ella no dijo que no fuera a decir más nada, pero tampoco dijo nada más.

Y yo le pregunté “¿no decís nada?”. Y como no decía nada, le dije “qué te dije: te dije, que no ibas a decir nada”.

Y ahí me dijo que no iba a decir más nada que lo que estaba diciendo en ese momento.

Y yo, escéptico, le dije “no me digas”.

Y ella me lo dijo de nuevo.

Entonces yo le dije que ella, al decir de nuevo que no iba a decir nada, se estaba contradiciendo, y ella me dijo “por qué; qué dije”.

Y yo le dije lo que ella había dicho, pero ella pensó que eso era algo que yo le estaba diciendo a ella, y me dijo cosas que a mí nadie puede decir.

Yo, para asegurarme de lo que me había dicho, le dije “qué querés decir”.

Y ella, con otras palabras, me dijo lo mismo. Y enseguida me dijo también “¿ves, ves como no me contradigo? Te dije lo mismo que te había dicho recién”.

Y yo le dije “pero decime una cosa: ¿qué estás diciendo? Porque con eso no me decís nada”.

“Entonces si ya sabés lo que te digo no me preguntes qué te dije”, me dijo ella.

Y yo le dije que no me dijera eso.

Ella me dijo que bueno, que me iba a decir otra cosa. Y entonces fue que me dijo algo que no me gustó.

Pero yo no se lo dije. Me guardé de decírselo, por una cuestión de… no sé… ¿cómo te puedo decir? Es que hay cosas que no se dicen. Yo digo ¿no? Digo yo, no sé. Sé que hay un dicho, para decir esto, pero yo no lo sé decir. Qué querés que te diga.


Leo Maslíah, humorista, escritor y músico uruguayo.

Leo Maslíah nació en la ciudad de Montevideo, Uruguay. Es compositor, cantautor y escritor. Desde 1978 desarrolla una gran actividad como autor e intérprete de música popular. También es compositor e intérprete de música contemporánea (obras de cámara, electroacústicas y sinfónicas). Editó más de 20 discos de música popular y, como escritor, también superó la veintena de libros (novelas, cuentos y obras de teatro).
La página web de Leo Maslíah es: www.leomasliah.com